Los cacos vuelven a Salas y sustraen 180 lechazos en vísperas de NavidadB. Antón / Salas - DIARIO DE BURGOS


Los rateros sustrajeron una furgoneta de una empresa de pintura en Burgos, viajaron a la localidad, la vaciaron y la utilizaron para transportar los animales que sacaron del matadero

La madrugada del 11 al 12 de agosto, días previos a la Virgen y San Roque, cuando eran fiestas de Salas de los Infantes y una de las épocas en los que los carniceros de la localidad más carne venden, el matadero de la localidad fue objeto de un robo en el que desaparecieron alrededor de 120 cabezas, entre lechazos y corderos. Justo cuatro meses después, la noche del jueves a ayer viernes, los ladrones volvieron a las mismas instalaciones. «Por la tarde estuvimos cargando unos cuantos lechazos y otros se quedaron en las cámaras, que son los que se han llevado, unos 18», explica Pedro Montero, concesionario de la instalación, que es de propiedad municipal, y que está desesperado por la situación reiterada.
El modus operandi de los ladrones la madrugada de ayer fue similar al que llevaron a cabo en agosto. Reventaron las cadenas y los candados tanto de la valla perimetral como de las puertas del propio edificio y entraron al interior para sustraer los animales ya muertos. «Hemos aumentado la seguridad, colocando más cadenas y candados, pero ya no sé que hacer para evitar estos robos», señala Montero, que relata que donde primero entraron fue a la oficina. «Reventaron la puerta de una patada y fueron directos al sistema de seguridad, arrancando cables para que no funcionara y así poder seguir. Sabían donde estaba. Solo dio tiempo a ver que iban encapuchados y así no se les puede identificar», lamentó.
Este robo en el matadero de Salas podría estar directamente vinculado con otro delito. Un pintor había denunciado en Burgos el robo de su furgoneta de trabajo y en las inmediaciones del matadero aparecieron ayer por la mañana botes de pintura, lo que parece indicar, a falta de confirmación, que los ladrones de los lechazos primero sustrajeron en la capital el vehículo y después se dirigieron a Salas con él. Una vez en el matadero, vaciaron su contenido, los utensilios y materiales del pintor, para llenarlo de lechazos.
De los 180 animales robados, 140 eran de la Cooperativa Colear y el resto de carniceros de Salas de los Infantes y estaban listos para venderse durante este fin de semana. Lo que se desconoce es lo que hacen los ladrones con la carne, dónde la distribuyen, pero el hecho de que sea un producto tan perecedero hace pensar que la tienen ya vendida antes de robarla. «Cómo no se les pille en el momento del robo después es muy difícil encontrar la mercancía», afirma Montero, que comenta que lo que parece claro es que los rateros conocían el edificio y sabían dónde iban y lo que hacían.
Un empleado del matadero, cuando llegaba ayer a trabajar temprano, fue el que se dio cuenta que de nuevo habían sido víctimas de un robo. Los hechos ya han sido denunciados y puestos en conocimiento de la Guardia Civil para que comiencen las averiguaciones, que en el anterior saqueo dieron como resultado la detención de los ladrones, aunque no se recuperó la mercancía.

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