NUEVO REVÉS PARA LA PRESA DE CASTROVIDO


Una anomalía en uno de los blondines vuelve a parar las obras de Castrovido

H.J./B.A. / Burgos-Salas - miércoles, 11 de septiembre de 2013
 

 

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Tres meses. Los trabajos se retomaron en junio tras el accidente de 2011, que costó la vida a 4 trabajadores
            

La construcción de la presa de Castrovido vuelve a sufrir otro revés, que a su vez conlleva una nueva paralización. Desde hace unos días no avanzan los trabajos de hormigonado, que se retomaron en el mes de junio tras el largo parón obligado por el accidente laboral de octubre de 2011.
Según explican desde la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), la aparición de grietas en las ruedas de uno de los dos blondines (grandes cubas) con los que se trabaja ha aconsejado parar para proceder a su sustitución. «Esto nos obligará a estar unos días parados por los problemas aparecidos en el blondín blanco, y en una o dos semanas reanudaremos el hormigonado con el blondín verde», apunta Pedro Matía, director técnico de la CHD.
El parón será, por tanto, de aproximadamente unos quince  días y durante este tiempo la empresa ha aprovechado para dar vacaciones a buena parte del personal. Cuando se retome el hormigonado con el blondín verde el ritmo de trabajo será menor, y habrá que esperar posiblemente hasta el próximo año para tener colocadas en el otro las ruedas nuevas que deberán fabricarse durante los meses del invierno.
En cualquier caso, los trabajos en la presa finalizarán en torno al mes de noviembre, cuando los fríos empiecen a entorpecer el hormigonado. Hasta entonces, asegura Pedro Matía, no habrá problemas económicos para seguir con los trabajos, pues la obra contaba este año con una partida de casi 24 millones de euros de la que se llevan certificados 14, y en los meses de mayor actividad se han empleado unos 4 millones.
Desde el jueves

Desde Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), empresa adjudicataria de la construcción de la presa de Castrovido, señalan que fue el pasado jueves cuando se detectó una anomalía en el blondín, por lo que por seguridad se dejó de trabajar y se avisó a los técnicos para que lo revisaran, unas labores que se están llevando a cabo durante estas jornadas. Desde la constructora, al igual que desde la Confederación Hidrográfica del Duero, afirman que en unos días, no especifican plazos, se retomarán de nuevo los trabajos de hormigonado con «la máxima seguridad. En estos momentos se está revisando por qué se produce esa anomalía en el blondín y aún no existe un informe que diga si existe o no una avería», puntualizan.
Objetivos para este año

El objetivo para todo el ejercicio 2013 era hormigonar 113.000 metros cúbicos y habrá que ver si este parón y la reanudación a medio gas permite cumplirlo. En julio, por ejemplo, se emplearon 37.300 y en julio algo menos de 32.000. Siempre según las previsiones del organismo de cuenca, al acabar el presente ejercicio debería estar hormigonado el 53-54% del cuerpo de la presa, que durante estos días vuelve a estar prácticamente sin empleados a la espera de que de nuevo se retomen los trabajos tras analizar ese fallo en el blondín blanco.
pendientes de la seguridad. A finales de junio pasado, José Valín, presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero y el director técnico del organismo de cuenca, Pedro Matía, visitaron las obras de la presa, que por la fecha habían vuelto a la normalidad. Ya entonces Valín incidió en sus declaraciones durante la visita en dos palabras, prisa y seguridad.
«Lo importante, desde mi punto de vista, no es correr mucho, sino hacerlo con seguridad y terminarla. A ver si de esta concluye una obra que es fundamental para la regulación del río Arlanza, no sólo para asegurar agua para los futuros regadíos, sino para evitar las tremendas crecidas que produce este cauce que afecta a toda la ribera del Arlanza y también a la del propio Pisuerga, que es el río en el que desemboca», expresó aquel día José Valín.
Lo cierto es que de nuevo, una anomalía ha vuelto a interrumpir la continuidad de una obra que a lo largo de su dilatada historia, tanto en el proceso de redacción como el de adjudicación, inicio y ejecución de las obras, ha estado marcada por numerosos retrasos y también por la polémica, que en algunos momentos generó dudas sobre la terminación de la misma

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