HUERTOS


Huertos

 
 

Llegaba mi hijo de viaje de un trabajo temporal, y tras los correspondientes
saludos y los comentarios necesarios, me pegunta, con la cara iluminada, ¿has
pasado por el huerto? Y tras mi respuesta negativa, dice con prontitud, ¡pues
habrá que coger vainillas (judías verdes)!
Claro, los huertos ahora en
nuestra tierra burgalesa están en plena producción, y cualquier retraso puede
perjudicar la cosecha, y con ello la ilusión que se ha puesto en las labores
hortícolas, algo en lo que el chaval ha encontrado un apoyo, ante la carencia de
un puesto de trabajo estable.
 El pequeño terreno de herencia paterna, está
ubicado en una zona de parcelas similares, y tiene la ventaja de que pasa un
canal de riego, cuestión que facilita enormemente las tareas con las lechugas y
demás.
 Este año ha sido excelente, y da gusto ver todos esos terruños
poblados de todo género de verduras, creciendo lozanas gracias a la dedicación
de los hortelanos que gustan de frecuentar su afición.
 Y resulta que en mi
pueblo hay un montón de zonas en las que se desarrollan este tipo de actividad,
que, como se pudiera pensar, no es sólo de jubilados. A este respecto, en las
capitales urbanas se han puesto en marcha, llevan ya años, los huertos de ocio
para que las personas mayores se mantengan activas, y también conseguir otros
beneficios para la sociedad.
 Pues resulta, según una circular remitida este
verano por la Confederación Hidrográfica del Duero a las Comunidades de
Regantes, entidades que gestionan el riego en las zonas de regadío, que la cosa
se va a poner ‘difícil’ para los propietarios de las parcelas en estas
incluidas.
 Esto quiere decir, en otra muestra más de afán recaudatorio por
parte de la Administración, que los gastos que van a tener que soportar los
regantes, por la instalación de sistemas de medición, con la contratación de la
potencia eléctrica correspondiente, y los costes de agua asignada a cada
terreno, van a considerar que los huertos son ‘artículos’ de lujo.
 Tiempo al
tiempo pero no es de extrañar que vaya en esa línea la política de la
Confederación del Duero, una vez que nos ha llenado de pantanos a pasto toda la
cuenca: la del ‘sacamantecas’. ¡¿Pero es que no tienen otra forma de gestionar
lo público?! Luego dirán que el campo está cada vez más abandonado…
 (En fin
hijo mío, tendrás que buscar otra alternativa al huerto, y al trabajo

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